¿Cómo es el

acompañamento

en terapia?

Un espacio seguro, cálido y sin juicio, donde poder escucharte, comprender lo que necesitas y empezar a dar los pasos hacia tu bienestar y tranquilidad.

Hola, soy Marga

Te invito a empezar un camino de autoconocimiento.

Te doy la bienvenida a un espacio de encuentro contigo misma/o, donde poder parar, sentir y empezar a comprender lo que te está ocurriendo. A través de preguntas, escucha activa y una mirada sin juicio, te acompaño a poner nombre a lo que sientes, descubrir lo que necesitas y ordenar todo eso que hoy te pesa.

Lo que más me dicen al terminar las sesiones es: “me voy con las cosas más colocadas y más tranquila/o”. Y eso es, en parte, lo que buscamos: que puedas irte con más claridad, más calma y una sensación de mayor coherencia interna.

Me implico en cada proceso como si fuera el único.

Trabajo desde la terapia Gestalt, una terapia humanista muy efectiva que logra cambios profundos y duraderos.

Trabajamos desde el presente de la persona, poniendo el foco en lo que te está pasando ahora, cómo lo estás viviendo y cómo puedes hacerte cargo desde un lugar más consciente y compasivo, facilitando al mismo tiempo una mejor relación con uno mismo y con los demás.

Me implico en cada proceso como si fuera el único.

Trabajo desde la terapia Gestalt, una terapia humanista muy efectiva que logra cambios profundos y duraderos.

Trabajamos desde el presente de la persona, poniendo el foco en lo que te está pasando ahora, cómo lo estás viviendo y cómo puedes hacerte cargo desde un lugar más consciente y compasivo, facilitando al mismo tiempo una mejor relación con uno mismo y con los demás.

Herramientas para cada persona

Además de la terapia Gestalt, utilizo herramientas que me ayudan a adaptarme a cada persona y momento del proceso:

Mirada sistémica (familia, vínculos, dinámicas heredadas)

Trabajo con polaridades femenina/masculina (ser/hacer)

Propuestas creativas como metáforas o dibujo

Un enfoque espiritual y artístico que aporta sensibilidad y profundidad

Todo desde una presencia auténtica, con escucha y resonancia emocional, para que te sientas libre de ser como eres, sin exigencias ni máscaras.

Herramientas para cada persona

Además de la terapia Gestalt, utilizo herramientas que me ayudan a adaptarme a cada persona y momento del proceso:

  • Mirada sistémica (familia, vínculos, dinámicas heredadas)
  • Trabajo con polaridades femenina/masculina (ser/hacer)
  • Propuestas creativas como metáforas o dibujo
  • Un enfoque espiritual y artístico que aporta sensibilidad y profundidad

Todo desde una presencia auténtica, con escucha y resonancia emocional, para que te sientas libre de ser como eres, sin exigencias ni máscaras.

El acompañamiento está pensado para que te sientas sostenido/a, con libertad para sentir y con la confianza de que no estás solo/a.

La sensación que suelen describir quienes pasan por un proceso terapéutico conmigo es de paz, comprensión, claridad, alivio y una conexión profunda consigo mismos.

Es un espacio donde no hay prisa, donde hay verdad, libertad y cuidado.

A veces, basta con parar un momento, respirar y escucharte.
Ahí empieza el cambio.

¿Qué es la Terapia Gestalt?

Es un enfoque humanista que entiende a la persona como un todo: cuerpo, mente, emoción y espíritu.
Trabaja desde el presente, desde lo que te ocurre aquí y ahora, buscando que tomes conciencia de ti mismo/a para hacerte cargo de lo que necesitas.
No se trata de cambiar lo que eres, sino de aprender a relacionarte contigo con más claridad, responsabilidad y compasión.
Es una terapia de crecimiento, transformación y presencia.

¿Qué es la Terapia Gestalt?

Es un enfoque humanista que entiende a la persona como un todo: cuerpo, mente, emoción y espíritu.
Trabaja desde el presente, desde lo que te ocurre aquí y ahora, buscando que tomes conciencia de ti mismo/a para hacerte cargo de lo que necesitas.
No se trata de cambiar lo que eres, sino de aprender a relacionarte contigo con más claridad, responsabilidad y compasión.
Es una terapia de crecimiento, transformación y presencia.

Acompañamiento que escucha de verdad

Un espacio seguro donde no tienes que saber qué te pasa para empezar a hablar. Aquí no hay etiquetas ni diagnósticos rápidos: hay una escucha profunda y sin juicios, que se adapta a tu ritmo.

Terapia desde lo humano, no lo clínico

Trabajo con personas, no con “casos”. Cada proceso es único y merece ser cuidado desde lo que necesita en este momento, integrando cuerpo, emoción y pensamiento.

Un espacio vivo, donde es posible cambiar

A veces, lo que necesitamos no es que alguien nos diga qué hacer, sino sentirnos acompañados mientras entendemos qué queremos. Esta terapia no busca soluciones rápidas, sino comprensión duradera.