Hola soy Marga y soy psicóloga y terapeuta Gestalt.

Desde que era pequeña, me ha llamado profundamente la atención el mundo de las emociones y las personas.

Comencé a trabajar como psicóloga en el 2017. Aunque había terminado la carrera y la formación en terapia Gestalt en el 2011, esos años, coincidiendo con la crisis, estuve trabajando en Mapfre. No empecé a ejercer hasta años más tarde porque en aquel momento no me sentía preparada para afrontar una profesión con tanta responsabilidad y calado como es esta.

A día de hoy estoy profundamente agradecida a mí misma por haber dado ese paso, o salto.

Mi forma de acompañar

Me encanta mi profesión, me siento privilegiada por poder acompañar a las personas que confían en mí, en sus procesos de crecimiento. Y cada día amo más si cabe esta profesión, y lo que somos, como seres humanos (con nuestras virtudes, dificultades, miedos, potenciales, heridas…).

En cuanto a mi propio desarrollo o crecimiento, llevo 20 años desde que comencé a profundizar en mí misma, y a liberarme de cargas, heridas, y maneras de ser/vivir que me hacían vivir condicionada por antiguos patrones obsoletos. A día de hoy, y seguramente todo el tiempo que viva, seguiré aprendiendo, cambiando, transformándome, porque ese es mi compromiso, como lo es en la terapia acompañar desde ahí a mis pacientes en su propio desarrollo y crecimiento.

Doy gracias a todo mi recorrido ya caminado, porque me ha permitido sentirme más libre, sobre todo de mí misma, en cuanto a cómo debería ser o hacer las cosas, más libre de mi juez interno, en ocasiones tan duro y cruel, y sentirme sobre todo más liviana, con menos cargas, y con el corazón más abierto. Pudiendo disfrutar más del presente, con una sensación profunda de sentido de la vida, y con alegría y serenidad.

Te cuento todo esto porque para mí es fundamental, poder acompañar a mis pacientes desde ahí, desde mi verdad, y mi camino recorrido, y mi compromiso con mi propio crecimiento. ¿Cómo podría si no, acompañarlos a ellos en el suyo?

Una invitación al autoconocimiento

Así que si estas palabras te resuenan o sientes que te tocan a ti, te invito a empezar este camino de autoconocimiento, que, aunque asuste un poco comenzar, es super satisfactorio. Porque… ¿qué camino o qué viaje podría ser más bonito que el camino que nos lleva a nuestro corazón o a nosotros mismos?

También soy

A parte de mi faceta como profesional, en el ámbito más personal, he formado una familia con tres niñas, junto a mi queridísima pareja de hace ya 20 años. Y soy aparte de madre y mujer, hija, hermana, amiga… con poco tiempo para cuidar los vínculos en este momento de mi vida, pero disfrutando y saboreando cada momento disponible con las personas que quiero.

Como aficiones, para que me puedas conocer algo más: me encanta la naturaleza, leer, escribir, el cine, hacer pilates, meditar y la música, la poesía y el arte en general.

La sensibilidad como parte de la terapia

Tengo una faceta artística que facilita sin duda mi labor como terapeuta, dotando a la terapia de una sensibilidad para captar gestos, detalles, que hacen que la propia terapia en ocasiones pueda parecer una obra de arte realizada conjuntamente entre mis pacientes y yo. Y en esos momentos disfruto profundamente de mi trabajo.

Gracias al camino recorrido

Quiero terminar dando las gracias, a las personas que han confiado en mí todos estos años, y a las que lo hacen a día de hoy, por su apertura, su implicación y por dejarme conocer su belleza en las distintas situaciones; a todos mis maestros y profesores de los que he podido aprender tanto y sigo aprendiendo, a todos los libros que me acompañaron formándome como persona, a mis padres, por darme la vida, y a la vida, por guiarme en el momento preciso a tomar las decisiones acertadas, en cada tramo del camino, en cada intersección. Y me doy las gracias a mí misma por haber llegado hasta aquí.